27.11.11

Clasificación de las voces.

Casi todos conocen la clasificación general de las voces. Las masculinas se dividen en tenor, barítono y bajo y las de mujer en soprano, mezzosoprano y contralto. 

Sin embargo detrás de esta clasificación general nos encontramos que en cada grupo se hacen subclasificaciones que tienen que ver con otras características propias de la voz como pueden ser el timbre (más claro o más oscuro), la agilidad (la capacidad de hacer notas rápidas), el volumen (más o menos potencia). Estas cualidades no son excluyentes entre sí y pueden encontrarse infinidad de combinaciones puesto que podemos escuchar voces potentes, ágiles y con un determinado timbre en cualquier tipo vocal masculino o femenino. 

No me voy a extender el las subclasificaciones (soprano ligera, lírico-ligera, lírica, tenor ligero, lírico, lírico-spinto, bajo profundo, bajo buffo. etc...) ni en los ejemplos porque se pueden encontrar fácilmente en la red (wikipedia tiene varios artículos que detallan las mismas).

Es importante saber que las voces tienen una evolución natural si se trabajan bien y que ante todo se ha de respetar la vocalidad en cada momento. Siempre digo que nunca se ha de perder la sensación de comodidad al cantar y que el aumento de las dificultades o exigencias vocales se ha de producir de manera progresiva y secuenciada.

La primera clasificación vocal que hace un profesor la hace en función del sexo, de la tesitura y del timbre (muchas veces llamado color de la voz) pero conforme se va trabajando la voz puede emitir juicios más concretos sobre el tipo vocal de cada persona. Estudiar un aria determinada  del repertorio propio de cada tipo vocal puede ayudar a discernir el tipo de voz en función de la facilidad que manifiesta el cantante al interpretarlo. 

Hay un factor constitucional que ayuda a la clasificación pero no es determinante es que, con cierta frecuencia, las sopranos ligeras suelen tener una figura estilizada, más bien de constitución pequeña  y atlética y en cambio las sopranos líricas suelen ser más corpulentas. Los bajos y los bartítonos suelen ser altos y atléticos y los tenores más bajitos y de constitución pícnica.

Es difícil clasificar de una manera exacta las voces porque las voces cultivadas evolucionan en el tiempo porque generalamente se enriquecen en armónicos. Así encontramos cantantes que van afrontando diferente repertorio en función de la madurez vocal que se adquiere con el tiempo, generalmente tendiendo a papeles más líricos y dramáticos con la edad. 

Los alemanes tienen una manera peculiar de clasificar las voces, en función de los roles de ópera que pueden interpretar, llamada FACH-SYSTEM. En este enlace podéis ver qué tipo de roles se le presupone a cada tipo vocal: Fach-system. Este sistema facilita a los teatros con cantantes en plantilla la contratación en función de las óperas que se programarán.