3.10.12

Malos tiempos para la lírica y para el arte

Y me pregunto si alguna vez fueron buenos...

Me gustaría reflexionar a cerca de la realidad que estamos viviendo y de las consecuencias que puede tener dejar en la mano de "los mercados" al mundo del arte y de la cultura. Día sí y día también están apareciendo noticias lamentables y no nos podemos quedar callados ni quietos, no vaya a ser que se interprete el silencio como una aprobación de las decisiones que se toman unilateralmente y sin consultar a nadie.

La cultura es el resultado de la expresión de los pueblos, es el alma de las personas y me pregunto por qué permitimos que se nos prive de nuestra esencia, de aquello que nos hace humanos. No son tiempos para mirar hacia otro lado, creo que ha quedado claro que la política cultural de este país es eliminar la cultura, prohibido pensar como anuncia la señal. ¿Por qué? Porque la cultura es incómoda, ayuda a las personas a conocerse y a expresarse, a pensar por si mismas, a opinar y sobre todo a sentirse responsables de la creación de su propia realidad y prosperidad.

Los recortes en cultura han sido dramáticos en los principales teatros de ópera (Liceu, Real, Les Arts, Oviedo, etc), ahora llamán más la atención pero la realidad es que la mayoría de los ataques se llevan haciendo desde hace tiempo, poco a poco, vaciando de contenidos y recursos a las instituciones responsables de la cultura y del arte, evitando la responsabiliad de crear una política cultural coherente y a largo plazo por parte de todas las instituciones.

Me viene a la mente la supresión del excelente coro del Teatro Real, los eres en el Liceu o en la orquesta sinfónica de Murcia...  Por no hablar de los impagos a las compañías, la desaparición de la oferta cultural de alguos municipios, la supresión de circuitos musicales y/o teatrales, los recortes en las partidas de ayuda a festivales, formación, etc...  La desaparición en Valencia del SARC como vehículo vertebrador de la cultura en los pueblos... y ya para acabar de rematar el sector la subida del IVA del 10 al 21% (oficialmente el fútbol y los toros no son cultura porque no se han visto afectados por esta subida).

Tras una conversación con un político del más alto nivel me di cuenta de que estamos gobernados por personas de ciencias, con un perfil técnico que no tienen ni el interés ni la sensiblidad por las artes que la situación merece, para ellos es un extra del que se puede prescindir. Con esto no quiero decir que todas aquellas personas de ciencias sean así, tan solo es una apreciación tras ese encuentro. No saben para qué sirve eso de tocar o cantar o baliar o escribir... creen que es un mero entretenimiento, no creen que sea algo que genere riqueza en las personas y en los países y aquí tenemos que hacer un gran esfuerzo por mostrar el valor del arte en la vida de las personas y en la economía ya que supone el 3% del PIB.

Es lamentable que teniendo en cuenta la realidad globalizada del siglo XXI y que todos los pedagogos coinciden en que la creatividad  va a ser fundamental para la supervencia, se recorten las horas de educación artística en la primaria y secundaria, se suprima el bachillerato de artes, los estudios oficiales reglados de música y danza no tengan un reconocimiento social y profesional, las enseñanzas artísticas no tengan  cabida en el sistema universitario... Está claro que poco importa a los que tienen que tomar decisiones.

Es necesario hacer mucha pedagogía y no perder ni la ilusión ni la esperanza, por eso reflexiono en voz alta en este blog. Es necesario poner en valor a las mentes creativas de este país y ver que son el arcoiris en los tiempos grises. 

Detrás de un músico hay muchas horas de trabajo, de estudio, de viajes, de dinero invertido... destrás de un buen gestor hay mucha escucha, versatilidad, creatividad...  detrás de un balarín hay muchas horas de ensayo, mucho trabajo corporal y mental... detrás de un escritor hay muchas horas, lecturas, decepciones y alegrías... Es cierto que son profesiones vocacionales que requieren muchísimo talento y dedicación pero lo mismo sucede con los médicos, los abogados, los maestros, etc.. Los artistas deben ser valorados por aquello que aportan a la sociedad que no sólo es entretenimiento, es ayudar a otras personas a conocerse a si mismos, a pensar, a sentir y a sentirse vivos y esto es una gran labor y una gran responsabilidad.

Y creo que es el momento de decir: ¡Ya esta bien!

Y si te preguntas qué puedes hacer tú, te lo digo: no callar, trabajar con otros profesionales, apoyar iniciativas ciudadanas (por ejemplo: Plataforma Valenciana x la Cultura, Plataforma para la integración de las EEAASS en el sistema universitario, etc), reclamar lo que es justo y luchar por el futuro de este país desde tu humilde sitio haciendo ver el valor de aquello que haces como artista. 

Lo que no debes hacer es pensar que otros lo harán, que mejor dedicar tu tiempo a otras cosas porque nunca se consigue nada al reclamar lo que es justo o quedarte en casa viéndolas pasar. Que cada cual actúe en base a su conciencia yo ya lo intento hacer cada día.