19.2.17

David Monleón: ¡la música es vida, experimentar e improvisar!


¿Cómo ha sido tu experiencia en el Casting de Canto Moderno “Singing Talent”?

Muy enriquecedora. Para mí personalmente ha sido un reto muy grande. He tocado delante de más gente pero con bandas, o solo incluso pero nunca me han estado juzgando como cantante individualmente de manera que esa presión ha sido nueva para mi. Ver talento de otras personas, es como ser consciente de la realidad en la que estamos todos y es que hay que trabajar duro porque somos muchos. ¡Normal, la música es vida! jeje

¿Qué hace a un buen cantante?



Yo creo que un buen cantante tiene que ser alguien mas que cante muy bien. Un cantante completo entiende y vive la música incluso su vida de una manera concreta. Ser buena persona lo veo igual de importante que cantar bien. Nunca compraré música de alguien que cante muy bien pero no me parezca un ser humano en sus acciones. Para ellos, ver entrevistas personales, ver videos en directo es un buen recurso. Hay cantantes que los admiro vocalmente muchísimo pero ahí me quedo. Y otros que admiro muchas más cosas de ellos. Creo que es importante ser humilde, respetuoso con cada hacer de las personas allá donde vayas.

¿Qué experiencia profesional recordarás siempre?

He trabajado con un cuarteto de voces increíble. Nuestra especialidad eran las armonías complejas. Son las tres personas con más talento que a día de hoy he conocido en mi vida con diferencia. Fuimos seleccionados muy rigurosamente y trabajar con ellos jamás lo olvidaré. Les admiro y les apoyo.

¿Qué libro te llevarías a una isla desierta?

El penúltimo sueño de Ángela Becerra.

¿Y qué disco?

Una mattina de Ludovico Eunaudi. Si me muero en una isla, que me muera en paz con su música, jaja.

Una canción que sea muy especial para ti.

Hallelujah de Leonard Cohen

¿Por qué?

Es la canción con la descubrí un mundo de sensaciones tocándola con mi guitarra y cantándola. La he tocado en momentos intensos y significa mucho para mi.

Si fueras un instrumento musical, ¿cuál sería?

Un piano.

¿Cuál es el concierto más especial que has vivido como oyente?

Tengo una anécdota bastante curiosa. El pasado 2015 hice el Camino de Santiago y lo acabé después de dos semanas, ya que era lo que me faltaba. Vi que en Madrid iba a hacer un concierto Sam Smith en un festival. Ni miré absolutamente quien mas iba, solo por verlo a él compré la entrada al festival, hice noche en Madrid y no me fui directo a Almazora, mi pueblo. Llevaba meses esperando ese concierto ya que me parece vocalmente perfecto.

Fui al festival, estuve descubriendo otros conciertos que no conocía y entusiasmadísimo me puse una hora antes del concierto en primera fila. Me senté en el suelo literalmente y de pronto una chica se sentó a mi lado. Empezamos a hablar y le pregunté si era seguro en ese escenario el concierto de Sam porque llevaba una hora sentado. Y me enseñó el Facebook de Sam Smith en el que decía que el concierto se había cancelado por una infección respiratoria. No me lo creía, me deprimí, y me fuí del festival unas horas después una vez había olvidado la decepción con unas cervezas. Nunca lo olvidaré.

Contestando a la pregunta del mejor concierto, fué MUSE en el palacio de los deportes de Madrid.

¿Qué opinas de la situación actual de la música? 

Es muy difícil que las casas discográficas apuesten por las diferencias. Su estructura como empresa está hecha con moldes para una serie de producto, si sales de sus moldes, aunque seas muy muy bueno, no pueden lanzarte como artista. No es una apuesta segura, y es justamente lo que buscan, éxitos ya.

Muchísimas de las oportunidades están en internet (tener seguidores), castings (Singing Talent), audiciones. Nunca sabes quién puede estar escuchándote. Si tienes seguidores no hará falta presentar nada, ellos vendrán a por ti, si no, es más difícil. Hay otros caminos en los que uno se puede mover. Lo que está claro es que no hay que parar de hacer cosas en una misma dirección, y es en conseguir tus sueños. 



¿Qué crees que debería cambiar?

Esas estructuras dentro de las casas discográficas. Perdemos la oportunidad de escuchar nuevos horizontes musicales. La música es experimentar, improvisar. Si siempre escuchamos lo mismo, estamos en una dirección limitante y esa sensación no me gusta como persona ni como artista. La música no debería de tener límites en este sentido. El escuchar mas tipos de música haría que la gente encontrará mas complicidad con la variedad ya que cada persona reacciona de forma distinta a diferentes estilos musicales, así que podríamos conectar con más variedad, y eso me parece riqueza a muchos niveles.

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