KARYY
Es una artista que transforma su introspección en canciones
que invitan a mirar hacia adentro con sensibilidad y honestidad.
Su obra nace del sobrepensar constante
y de las conclusiones que emergen en su camino
hacia la salud mental y el autoconocimiento profundo.
Su filosofía se nutre del simbolismo
y de un universo onírico lleno de imágenes y metáforas.
Refleja también un profundo amor
por la naturaleza, sus ciclos y su calma.
Habita en los diálogos internos
que surgen de la contemplación consciente
de todo lo que nos rodea y nos habita.
Su sonido fusiona pop, jazz, bossa nova y soul
con ecos de los años 70 y 80 y una vibrante sección de metales.
Su música es una ventana al alma donde cada nota revela un sueño.
Proceso creativo:
Esta canción nació a partir de una conversación profunda con mi madre. Ella es una mujer que, durante su infancia, atravesó experiencias muy duras, como la violencia intrafamiliar. Mientras hablábamos, me compartía algunos de los momentos más dolorosos de su niñez y, al escucharla, algo cambió en mi percepción: por un instante dejé de verla como la mujer de 60 años que es hoy, y en su lugar pude ver, asomándose a través de sus ojos, a la niña de cinco años que alguna vez fue.
Esa imagen me conmovió profundamente y me llevó a pensar en todo aquello que me hubiera gustado decirle, no a mi madre en el presente, sino a esa niña que habitaba en su historia. Así nació la idea de esta canción: un ejercicio de imaginación en el que viajo al pasado para acompañarla en sus momentos de angustia, para hablarle con ternura y recordarle que, a pesar del dolor, su vida sí llegaría a ser bella.
El resultado fue una canción profundamente emotiva, que no solo honra su historia, sino que también abre un espacio de consuelo y esperanza. Creo que puede acompañarnos en esos momentos en los que la tristeza pesa y necesitamos recordar que la luz sigue ahí. Confieso que yo misma recurro a ella cuando necesito sentirme mejor.
Al final
Compositora: Karina Garnica
Eres hija del sol
O ¿porqué tanto brillo?
Si tienes frío, mi niña
Ven, yo te cobijo
Poco a poco es que
Sana la piel
Y cariño aquí está tu pincel
Dibújate la vida que tu quieras
Porque del otro lado vengo
Y ya te digo mi niña
Que tiempo al tiempo
Tiempo al tiempo
Te esperan mil primaveras
Del otro lado
Miles de canciones que aún
No has cantado.
Porque al final
La vida te dará todo
Lo que hoy parece distante.
Dios premia a las almas brillantes
Al final las penas vienen y van
Y aunque hoy no puedas creerlo
Volverás a sonreír
lo prometo
Eres hija del sol
Que no apaguen tu brillo
Si tienes frío mi niña
Aquí tienes mi abrigo
Poco a poco sanó tu piel
Qué bonito que usaste el pincel
Te dibujaste una vida bella
Porque del otro lado vengo
Y ya te digo mi niña
Que tiempo al tiempo
Tiempo al tiempo
Y es que al final
La vida te dará todo
Lo que hoy parece distante.
Dios premia a las almas brillantes
Al final las penas vienen y van
Y aunque hoy no puedas creerlo
Volverás a sonreír
lo prometo.
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