16.4.11

Marketing para cantantes y músicos

Hay algunas nociones del mundo del marketing y del mundo empresarial que a mi me han dado una nueva visión y he encontrado respuestas a por qué si uno lo intenta las cosas no siempre salen como uno desearía.

Estas son algunas que comparto con vosotros:

1. Se obtiene el 10% de los resultados de las acciones que emprendemos. Eso quiere decir que si queremos conseguir un concierto,  un agente, una entrevista con un programador, un patrocinador, etc. deberemos por lo menos contactar con 10. Si queremos 10 tendremos que contactar con 100. Así de crudo, pero nadie dijo que la vida fuera fácil. Por lo tanto, lo más probable es que si uno toca una sola puerta no consiga nada. Vamos que hay que ser un poco pesadito para conseguir algo. 

2. El rechazo es bueno y no se le puede gustar a todo el mundo. A nadie le gusta sentise rechazado, porque cuando uno decide embarcarse en un proyecto es porque cree que es bueno y merece la pena. Sugiero darle la vuelta al asunto del rechazo y ver que a veces es mejor que determinadas personas nos rechacen si no comparten nuestras ilusiones o nuestros valores. En vez de sentirse mal porque a uno le rechazan deberíamos alegrarnos de no perder el tiempo con determinadas personas.

3. Todo producto tiene un recorrido, los productos culturales también. Cuando una empresa lanza un producto sabe que tiene una vida, un recorrido y que cuando muere hay que pasar a otra cosa o reinventar el producto ¿No os habeis preguntado por qué hay tantas clases de yogures?. Así que cuando pensemos en un proyecto musical, tenemos que ser consicentes de que habrá una fase de creación y lanzamiento, una fase de estabilización y una fase de declive. En cada una habrá que adoptar un enfoque. Lo que sucede en el mundo de la música y en particular de la clásica es que casi no se llega ni a la primera: creación del producto y su lanzamiento. Y luego nos preguntamos por qué tanto esfuerzo (cuando se prepara un concierto o un evento) al final es en vano. Quizás habría que preguntarse si estamos en el mundo real o no en lugar de sentise mal y lamentar la mala suerte.

4. Si no te gusta promocionar y ofrecer lo que haces vas a tener que aprender. Creo que en el conservatorio debería decirse el primer día: "Señores van ustedes a ser artistas y personas creativas. Se trata de una profesión independiente, insegura, inestable, en la que hay que sacarse las castañas del fuego, así que si no les gusta salir al mundo a ofrecer lo que hacen o creen que no van a aportar nada, mejor que se dediquen a otra cosa". Es importante estar en el mundo de una manera activa y creativa y si, los artistas tienen que exponerse: a lo bueno y a lo malo. Siento decirtelo si no te lo habían dicho.

5. Toca reinventarse. Está comprobado que las fórmulas de siempre no dan los resultados que queremos, así que en lugar de lamentase sería más constructivo ver de qué manera podemos ofrecer lo que sabemos hacer de una manera atractiva, enriquecedora y significativa para los demás. Y seguro que os preguntais ¿Pero como? ¿Pero no hemos dicho que somos artistas? Habra que usar la imaginación y ejercer de lo que somos ¿no? Si no tienes público preguntate por qué en lugar de decir que la humanidad es inculta e ignorante. A lo mejor tenemos que cambiar el enfoque. Es solo una sugerencia.

6. Marca personal. Es algo que está muy de moda. El lema es "Si eres uno más serás uno menos". Todos somos prescindibles así que sería interesante ver qué nos diferencia de los demás y potenciarlo.  Es una manera de ser y estar personal. En mi opinión se trata de ser coherente y sincero con uno mismo y con sus aspiraciones y llegar a convertirse cada día en la mejor versión de uno mismo. Ni más ni menos.