29.4.16

La muda de la voz en el aula de música

Así reza el subtítulo de la reciente publicación de Alfonso Elorriaga Llor y Jose Luis Aróstegui Plaza cuyo título: Diseño curricular de la expresión vocal y el canto colectivo en educación secudanria, editado por Anexo he tenido el placer de leer recientemente. 


Es una publicación de referencia tanto para profesores de música de secundaria como para los de coro o canto que tienen a su cargo la formación vocal de adolescentes cuyas voces presentan características muy concretas y particulares en esta etapa vital.

Venimos de una tradición en la que se sostenía que durante la muda vocal era mejor no cantar, quizás esto puede tener un cierto sentido si se entiende que por cantar interpretar un repertorio lírico que ha sido comuesto para voces adultas y que requiere que las voces hayan alcanzado una cierta madurez vocal. Sin embargo, cantar tiene más que ver con aprender a coordinar las diferentes partes del cuerpo implicadas en producir el sonido, entender cuales son las sensaciones que se corresponden con un canto fisiológico y saludable y en la educación del oído que permite regular el acto de cantar, enteniendo todo esto como la construcción de un esquema corporal vocal. 

Actualmente está demostrado científica y pedagógicamente que enseñar a cantar a niños y adolescentes no entraña ningún riesgo para su salud y en esta publicación se describen las teorías de la muda vocal tanto de las niñas como de los niños y las consideraciones a tener en cuenta para permitir un desarrollo vocal de los adolescentes adecuado.

Las voces adolescentes no deben clasificarse como las adultas porque poseen características fónicas muy particulares y por ello los repertorios han de ajustarse a estas características tomandolas como criterios de selección del repertorio.

Es necesario que los docentes de canto conozcan que la muda vocal es un proceso fisiológico que sigue un proceso en el que se atraviesan diferentes etapas, es decir sigue un patrón secuencial, que en cada persona tiene una duración variable. Siempre que no se demande a las voces aquello que no pueden hacer en esta etapa y se respeten los principios que rigen el canto fisiológico nuestros adolescentes podrán disfrutar de sus voces y de la experiencia maravillosa de cantar ya sea en un coro o como solistas.