26.12.12

La salud emocional de los cantantes. Parte II: La inteligencia interpersonal

Vuelvo a citar a Howard Gardner, el padre de la teoría de las inteligencias múltiples que nos habla de la inteligencia interpersonal. Esta reune las capacidades que nos permiten entender a los demás. 

La inteligencia interpersonal determina la elección de la pareja, los amigos y, en gran medida, nuestro éxito en el trabajo o en el estudio.  Se basa en el desarrollo de dos grandes tipos de capacidades, la empatía y la capacidad de gestionar las relaciones interpersonales.

Está relacionada con la comprensión  de los demás, como sería por ejemplo notar las diferencias entre los diferentes carácteres, la capacidad de entender los estados de ánimo ajenos, sus temperamentos, intenciones, etc. Este tipo de capacidades nos permitirán anticiparnos a las necesidades e intenciones de los demás y nos permitirán adecuar nuestra respuesta en un determinado contexto, por lo tanto está intimamente ligada con la inteligencia intrapersonal de la que ya hablamos en la primera parte. 

El desarrollo de la empatía se basa en la capacidad de observación y en la escucha activa, es decir, la capacidad de escuchar sin interrumpir ni imaginar lo que la otra persona está pensando o queriendo decir.

Covey habla en su libro "La tercera altenativa" sobre la importancia de escuchar para entender realmente al otro y poder mantener unas relaciones sanas. Explica cómo los indios resolvían los conflictos y habla del Palo Indio. Cuando dos personas tenían que resolver una cuestión se entregaba el Palo Indio y cada participante hablaba sin ser interrumpido mientras lo poseia. ¿De verdad escuchamos todo lo que la otra persona tiene que decirnos? La escucha activa requiere que la persona que habla se sienta escuchada y que la persona que escuche no esté elaborando argumentos ni respuestas, simplemente escuche. Prueba en la siguiente conversación a hacerlo, no interrumpas a tu interlocutor hsta que termine. Seguro que te llevas una sorpresa! En el aprendizaje del canto y en la vida profesional es esencial, debemos tratar de entender lo que nos dicen y no reelaborar la información según nuestro parecer.

Ya he escrito sobre la necesidad de aprender a trabajar en equipo en este mundo del canto, sobre la necesidad de ser responsables y respetar los tiempos de ensayos, ser educado en todas las circunstancias y atender al refranero español cuando dice "Allá donde fueres has lo que vieres" que resalta la necesidad de observar antes de actuar. 

Cuando una persona carece de empatía hacia lo que le rodea, hacia las circunstancias o hacia las personas, se vuelve egocéntrico y espera que la realidad se ajuste a su voluntad y a sus necesidades. Esto, en el mundo de  la música genera muchos problemas, pues son muchas las situaciones en las que el cantante debe mostrarse adaptable y flexible a la vez que perceptivo y atento a lo que sucede en los diversos contextos para, a su vez, adoptar diferentes roles.

Por otro lado las relaciones que mantengamos con colegas, periodistas, agentes, etc... redundarán en la imagen ante los demás y seremos considerados para trabajar en determinados equipos en la medida en que tengamos la capacidad de convivir con otros y de adaptarnos al contexto de una producción.

Una buena actitud es esencial para aprender y para crecer como persona y como músico por eso es necesario adquirir el hábito de hablar con respeto a todos aquellos que nos rodean y de igual a igual. Nadie es mejor que otro y la vida da tantas vueltas que nos podemos llevar sorpresas desagradables al cabo del tiempo. Ser cuidadoso en el trato con las personas tan solo nos traerá beneficios a corto y a largo plazo así como un bienestar personal.