24.6.18

Trabajo en equipo sí, dobletes no!


Por Isabel Villagar, Profesora de Canto on line

Es muy común en el mundo de la música que un alumno se vea en la tesitura de tener que acudir a un profesor particular de canto o instrumento teniendo oficialmente uno en el Conservatorio.

Popularmente se conoce esta situación como hacer "doblete" y realmente se vive en muchas ocasiones como una especie de "infidelidad" por la falta de respeto y confianza que existe en la raíz de la experiencia. 

No estoy hablando de los casos sanos de trabajo en equipo que son buenos y enriquecedores para toda la comunidad educativa, sino que estoy hablando de cuando el alumno piensa que el profesor que "le ha tocado" (por sólo haber un especialista en el centro o por no poder elegir o cambiar el profesor asignado) no le enseña y busca a un profesor al margen del del centro sin que el anterior sepa que está estudiando con otro y mantiene esa situación única y exclusivamente porque quiere aprobar y obtener un título oficial. 

Si bien es cierto que es conveniente que los alumnos que presentan dificultades en alguna materia escolar como por ejemplo puedan ser las matemáticas, reciban un apoyo suplementario en el caso de que el profesor que atiende al grupo no pueda prestárselo, en la realidad de la enseñanza del canto no se dan estas condiciones.

La clase de instrumento o de canto es una clase individual y por lo tanto el profesor no puede argumentar que no tiene tiempo para dedicarle de manera individualizada. 

Se trata de una situación "perversa" y por desgracia bastante generalizada que pervierte (valga la redundancia) el proceso de enseñanza-aprendizaje, la relación profesional de los docentes, las relaciones entre los alumnos y que generan un sinfín de situaciones que enrarecen la vida musical y la realidad educativa. 

En primer lugar, es perjudicial para el proceso de enseñanza-aprendizaje porque de entrada no existe la necesaria relación de confianza y respeto hacia aquello que el docente puede aportar: lo más natural cuando esto no se da es cambiar de profesor o de centro. Ya escribí en un post anterior sobre la necesidad, en el caso de querer aprender a cantar, de escoger primero al profesor de canto y luego el centro.

Cuando se produce "el doblete" se puede dar el caso de que exista información contradictoria entre ambos docentes, siendo que ambos pueden tener razón y que simplemente tienen enfoques diferentes a la hora de resolver las dificultades, pues esta realidad puede provocar en el alumno un conflicto cognitivo que dificulte su proceso de aprendizaje por querer simultanear dos ideas incompatibles en un determinado momento. 

En segundo lugar, para con la relación profesional entre los docentes es una situación extremadamente tóxica ya que se trata de una desvalorización de la actividad de uno con respecto al otro. Lo más probable es que ambos docentes tengan en su haber una gran sabiduría y experiencia que valida su actividad.

Lo normal sería que si al alumno no le gusta como desarrolla su clase uno de ellos deje de asistir a la misma. Cuando esto sucede así se pierde también la relación de confianza y respeto mutuo entre los docentes y se cierran las posibles vias de trabajo en equipo y colaboración mutua que enriquecen a la profesión y a los mismos docentes. No es el mismo caso cuando  un alumno que asiste a clases de técnica vocal con un profesor y a clases con un especialista en interpretación de un determinado tipo de repertorio con otro.  

Y finalmente, es malo para con la relación con otros alumnos porque se tienden a crear círculos cerrados entre los propios alumnos generando un sentimiento de pertenencia irreral y enrarecido. Los alumnos no son de nadie, los alumnos aprenden más o menos, pasan por diferentes experiencias y crecen y se vuelven autónomos.

Si los alumnos viven una experiencia educativa abierta, sin miedos a enriquecerse y a compartir experiencias con otros colegas o profesores mejorarán mucho más rápido que si se mantienen en posiciones de verdad absoluta.

Es responsabilidad de los alumnos elegir con quién quieren estudiar y es responsabilidad de los docentes hacer su tarea lo mejor posible. 

Personalmente, he tenido experiencias muy enriquecedoras de trabajo en equipo y que me han hecho aprender y crecer. En el Conservatorio de Vila-Seca tuvimos el privilegio de asistir a clases colectivas en las que estaban presentes todos los profesores de canto y de repertorio del departamento una vez a la semana.

Todos los alumnos cantábamos alguna de las piezas que trabajábamos en la clase de canto y de repertorio individual y recibíamos el feedback de los docentes de una manera positiva, dándonos ideas de mejora, estrategias para el estudio, para actuar delante del público, etc. Por parte de los alumnos se generaba una sensación de vivencia del proceso y de que todos teníamos margen de mejora, hecho que anulaba los posibles divismos o sensación de creerse "perfecto" que pudiera aparecer. 

En los cursos, talleres y masterclass también se producen experiencias enriquecedoras y que ayudan a desarrollar estrategias de trabajo en equipo pero al ser por un corto periodo de tiempo los cambios no siempre operan en profundidad. 

Personalmente, creo que no se deben aceptar alumnos "de doblete" por ética, principio pedagógico y coherencia personal y espero que poco a poco esta realidad se vaya normalizando y si existen profesores en los centros educativos que no están capacitados para el ejercicio de la profesión, las autoridades educativas asuman su responsabilidad e inspeccionen si es así o no o que evalúen la actividad docente y pongan solución a los problemas que se puedan derivar de esta situación.

¡¡¡CANTA FELIZ!!!

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