Josep Martí, director de orquesta y coro: El trabajo vocal grupal en una producción artística


Hoy comenzamos a compartir la ponencia del director de orquesta y coro, Josep Martí en la VI Jornada sobre la Voz y el Canto celebrada en Castelló el 9/2/19, autor invitado en esta página:

EL TRABAJO VOCAL GRUPAL EN UNA PRODUCCIÓN ARTÍSTICA.

Vamos a imaginar, que la producción a realizar será  una ópera.

La preproducción

Abarca la fase previa a la plasmación del proyecto (zarzuela, ópera, musical, concierto, etc.) y requiere una secuenciación lógica encaminada a la realización del mismo.

Diseño del proyecto
Parte de una idea inicial surgida a partir de unos criterios de programación y debe ser articulada tomando como base sus posibilidades reales de ejecución y los objetivos a alcanzar. En su elaboración deben aplicarse tanto aportaciones personales del gestor o de su institución o empresa como documentación derivada de fuentes ajenas.

Elaboración del presupuesto
El presupuesto debe ser lo más detallado posible recogiendo en sus correspondientes partidas de gastos e ingresos todos los pormenores relativos al mismo de manera detallada y concreta.

La producción


La producción empieza tras la preproducción y enlaza esta, con el día o días de celebración de la actividad. Evidentemente demanda una secuenciación lógica encaminada a la plasmación de la misma y es muy importante que sepamos de antemano, si va a ser realizada por personal profesional o amateur, que ya se habrá decidido en la preproducción.

Tanto en música como en otras actividades, la palabra "amateur" significa "aficionado" (es una palabra francesa), es decir, que quienes realizan tales actividades lo hacen "por amor al arte", sin percibir compensación económica (o muy poca) en el ejercicio de dicha actividad. 

Es como un "hobby", un pasatiempo al que se dedica el tiempo libre mientras se tiene otra actividad remunerada de la que se obtienen ingresos económicos para la subsistencia. 

Pero eso, no quiere decir que su calidad sea inferior a la de los profesionales, los cuales sí se dedican a tales actividades como medio de vida, es decir, que perciben dinero por ello y es su profesión. Hay muchísimos ejemplos de producciones amateur en las que no se puede discernir la afición con la profesionalidad. 


Mi maestro siempre me decía que: “Artista a papel sabido y con confianza, artista profesional”. La gran diferencia erradica en el tiempo que se ha de invertir en la preparación de dicha producción.

Si la producción es amateur, generalmente el que va a actuar como director musical, estará involucrado desde el principio y arranque de dicha producción, llagando a ser muchas veces, como se dice en el argot musical, “femme pour tout faire”.

En cambio, si es una producción profesional, al director musical se le van a encomendar otro tipo de trabajos, más relacionados, naturalmente en el aspecto musical única y exclusivamente.



Preparar un concierto


Dicen que la ópera es la reina de todas las artes escénicas. Y no puedo dejar de estar de acuerdo con esta afirmación. Es una actuación donde se mezclan la música, el canto, la declamación, la danza, el teatro, la coreografía, iluminación sonido etc…, en un espectáculo de unas dos horas aproximadamente de duración.

Lo primero a saber es que no todos los cantantes solistas cantan todas las óperas. Y que un solista tenor (por ejemplo) no puede hacer cualquier papel de tenor de cualquier ópera.

Lo segundo es que la preparación de una nueva ópera puede, para un solista, ser el fruto de trabajo durante muchos meses. Por tanto, cada solista tiene un número de obras que se sabe y que a lo largo de los años varía muy lentamente. Este conjunto de obras se llama repertorio. Y la idea consiste en rentabilizar lo máximo posible el esfuerzo de aprenderse una obra por medio de cantarla en el máximo número posible de sitios.

El inicio de una opera es el director artístico de un teatro decidiendo dos o más años antes del estreno las obras a representar: si quiere estrenar una obra en concreto, buscan a solistas que la tengan en repertorio y si lo que quieren es una obra con un(os) artista(s) en concreto busca que obras de sus repertorios estén en común. Igualmente, se escogen a la orquesta y al coro.

Un segundo escollo es el de la escenografía: Los decorados, los vestuarios, los movimientos en escena de los cantantes...

Aquí hay dos soluciones: Alquilar todo y montar un espectáculo, copia de otro ya realizado en otro teatro o crearlo todo de la nada. 


Al igual que ocurre con los repertorios, los teatros, que invierten una fuerte suma de dinero en realizar una producción propia, intentan rentabilizar al máximo dicha inversión. Para ello, representan dicha obra varias temporadas e intentan alquilar el montaje a otros teatros.


Todo esto es muy idílico, de hecho, sería lo que debería suceder en todo espectáculo; pero, ¿cuál es la realidad? Por ejemplo, en una ciudad como Castellón, el director artístico, si lo tiene, de un auditorio, por poner un ejemplo, el Auditorio de la Cámara de Comercio, grande, lujoso, espacioso, con buena sonoridad, y que muchos de ustedes, ni han estado nunca ni sabían de su existencia. 

Bueno, pues imagínense a ese director artístico, intentando programar un año siendo su presupuesto cero o algo similar a cero, es decir, nada.

Por tanto, hemos de pensar en producciones amateurs, así que, de borrón, nos olvidamos de solistas con repertorio. Hemos de buscar solistas a los cuales se les pueda adaptar el repertorio que tenemos pensado y que puedan aprenderlo en un tiempo récord. 

Ya si bailan o son buenos actores es otra cosa…. a esto le llamamos “tenemos que echar más horas que un reloj”.

La mayoría de teatros principales y auditorios de importancia, no programan producciones amateurs y si se quieren utilizar dichos recintos, se tienen que alquilar. Con poco o ningún presupuesto y arriesgarlo todo a la taquilla, mejor en la casa de la cultura de Nules, de Almassora o de Borriol.

Por tanto, si los grandes auditorios y teatros, no quieren programar nada amateur o semi-profesional y no tienen presupuesto para traer grandes producciones, porque, entre otras, no resultan rentables, a no ser, gracias a algunos “amigos de la ópera” o “amigos de la lírica”, que desinteresadamente, montan este tipo de espectáculos, grandes ciudades como Castellón, se quedarían sin este tipo de eventos y el mayor espectáculo del mundo, desaparecerá. Bueno, siempre nos queda el futbol. Esta es la realidad.

Una vez, dicho esto y así me quedo un poco más ancho, las personas y colectivos que creemos firmemente que para que la gente acuda a la ópera, tienes que educarla para que pueda ir y que la única manera de educar es poder acudir a algunas de ellas, nos ponemos a trabajar.

Tenemos poco presupuesto, hemos conseguido un coro amateur, unos cantantes aficionados y un grupo instrumentista con un poco de nivel musical por que participan diariamente con sus respectivas bandas, formadas a su vez por músicos no profesionales en su gran mayoría.

Ahora viene el momento de los ensayos.

Supongamos que, este elenco de artistas, que es seguro y no hace falta suponer, no tiene todavía la obra en el repertorio. Lo normal sería aparecer la figura "Maestro Repetidor". 


La misión es muy clara: Repetir, Repetir, Repetir, Repetir... hasta que se aprende la letra y música de la obra. Este trabajo, sin presupuesto, como hemos dicho anteriormente, lo deberá asumir, quiera o no quiera, el “director musical”. 

Deberá programar un régimen de ensayos solo para el coro de, mínimo 4 horas semanales, aparte de otros ensayos, con el resto de artistas: ensayos de la orquesta de mínimo 3 horas semanales, ensayos con solistas de mínimo 1 hora por solista y ensayos con los actores de mínimo 3 horas semanales…

Obviamente, existen partituras con reducciones echas para que un solo pianista pueda «simular» el comportamiento de la orquesta. Por tanto, el director musical, si puede, delega muchas veces este trabajo a dicho pianista, siempre que haya presupuesto, que para este menester debería haberlo. 

Pero primero ha de reunirse con él y explicarle y que entienda perfectamente cual va a ser la interpretación de cada pasaje y de vez en cuando se presentará en el ensayo para ir guiando. La verdad es que puede parecer una pérdida de tiempo, pero llegar a los ensayos finales y no tener que estar preocupándose de ciertos aspectos, ayuda mucho.

La producción musical tiene dos directores principales, que son responsables últimos del espectáculo: El director de escena que se preocupa de TODO lo que se ve y el Director Musical que se preocupa de TODO lo que se oye y es el que dirigirá a la orquesta, al coro y a los solistas en los conciertos. 

En la parte visual, el director de escena suele tener técnicos para ayudarle en aspectos concretos: coreógrafos, sastres, decoradores, iluminadores...

Empiezan los ensayos.


Voy a ceñirme solo a los ensayos del coro que son en los que participa la voz y por lo que hemos venido a esta ponencia.

Ensayos con el coro.

Estos primeros ensayos empiezan ya con el director musical exclusivamente sin solistas ni orquesta, todos “a capella”.

Nos encontramos a 1 ó 2 meses del estreno. El director de escena se ha debido de reunir con el director musical, para ponerse de acuerdo sobre cómo será el espectáculo. Si hace falta figuración (gente que aparece en escena, pero no canta), se hace un casting o se llama al cuñado o la prima de alguno de los artistas que va a participar. Y empiezan los ensayos de escena. 

Cuando se empiezan los ensayos de escena, toda la obra se sabe perfectamente, es decir, cada grupo participante ya ha realizado sus ensayos, ya han repetido hasta la saciedad y han leído y releído los textos. 

Hay que entender que en momentos determinados de algunas obras, pueden haber más de 100 personas en escena y cada uno de ellos ha de saber su parte del espectáculo. La coordinación de tal cantidad de gente es fruto del trabajo de un equipo de personas llamadas Regidores.

Estos regidores apuntan sobre las partituras absolutamente todo lo que pasa en escena y fuera de ella (a instancias del director de escena o del musical). Y luego torturarán, si es necesario, para que se cumpla.


Los ensayos de escena es la lucha por modelar las ideas del director de escena con los elementos (Coro, figuración, solistas...) que este se encuentra. Se empieza en una sala de ensayo vacía a la que luego se irán colocando objetos claves de la escenografía.

Por supuesto, Los solistas no llegan a los ensayos hasta el último momento y o se contratan a dobles o los regidores ocupan el lugar de estos.

Conforme se va acercando el día del estreno se termina de instalar los decorados, se hacen pruebas de vestuario, llega el director musical que habrá ensayado por separado con solistas, coro y orquesta. Los solistas se incorporan a los ensayos de escena y ya solo quedan 4 ensayos para el estreno:

El ensayo «Ante piano».

Representación de la obra completa con sus decorados y vestuario, a ser posible, pero sin orquesta sólo con un pianista. Es la última oportunidad de corregir algún problema de escenografía que interfiera directamente con
la música.

El ensayo «a la italiana».


Todo el elenco sobre el escenario y la orquesta en el foso.
Es la última oportunidad (y a veces la primera) de regular las voces con la orquesta. No hay decorados ni movimiento de escena, ni vestuario, ni nada relacionado con la escena. Solo la música. 


Es uno de los ensayos más bonitos de ver y escuchar, porque, el objetivo es la MÚSICA. La sonoridad del conjunto y es la última vez que el director de orquesta habla para explicar su punto de vista de la obra.

Después de este y solo por si fuera necesario por afianzar algún pasaje, se podría programar otro ensayo “ante piano”, extra. Yo lo suelo llamar ensayo “extrasante-piano”

El ensayo pre-general

No siempre se hace, pero por experiencia diré que es muy interesante sobre todo con compañías amateur. Es como la propia representación, pero sin vestuario y donde se van realizando las últimas pruebas sobre el escenario. 

La orquesta en el foso, etc, pero con la salvedad que se puede parar y corregir diferentes aspectos, tanto musicales, como de escenografía, etc. Generalmente en este ensayo también se hacen los últimos retoques de vestuario, peluquería, iluminación, sonorización, etc. Cualesquiera de los dos directores pueden parar el ensayo.

El ensayo general. 


Es a todos los efectos como una representación. Ya no hay más correcciones, como salga salió. Es necesario de hacer porque es la única vez que se representa todo con todos los elementos unidos tal y como será en la función; pero no nos engañemos, de ensayo tiene poco. 

Como norma, los ensayos generales son con público y se entra por invitación que se reparte entre los familiares de los trabajadores y artistas. 

Y para mi gusto, es el mejor público que existe, a esa función no va nadie de los que van a la ópera para que le vean, porque nadie se fijará en él, es un público de gente que lleva partituras para seguir la obra, que no le importa esperar horas a que salgan los artistas para pedirles un autógrafo y que no han tenido que pagar para poderlo ver y disfrutar.

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COACH VOCAL de referencia internacional. Titulada oficial Superior en Pedagogía del Canto con Matrícula de Honor y Premio Extraordinario Fin de Carrera por unanimidad. Titulada en Canto, Piano e Ingeniería. Profesora online Máster Universidad Europea Miguel de Cervantes-SLKE. Dir. Vocal Center. Full Member National Assoc. Teachers Singing (EE.UU.). Miembro European Voice Teacher Association. Deleg. Asoc. Española de Profesores de Canto. Dir. Asoc. de Músicos Profesionales de España-CV. Experta en Técnica Vocal. Especializada además en voces infantiles y juveniles. Asesora vocal FremantleMedia TV. Prepara asiduamente a participantes de concursos de televisión. (+34) 651315263
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